Todo cambia. De a poco las hojas se secan y pasan a ser un marrón amarillento o algunas especies se ponen rojas anaranjadas, es tan lindo ver como todo se transforma. Comienza los primeros días frescos y fríos del año, buscas una camperita, un sweater, o una remera manga larga, llevas pantalones largos, reflexionas, la gente se pone más silenciosa. Todo es más tanquilo y se esfuma esa adrenalina del verano. El viento silba y los pájaros comienzan a escaparse, las hojas quedan acostadas sobre el suelo y se forma un colchón marrón, donde todos los chicos corren y juegan con ellas. El otoño parece algo depresivo, todo se vuelve más oscuro. Pero en realidad es sólo un tiempo de paz, de relax, de encontrarse uno mismo...
lunes, 24 de marzo de 2008
Otoño, frío y seco, Otoño.
Todo cambia. De a poco las hojas se secan y pasan a ser un marrón amarillento o algunas especies se ponen rojas anaranjadas, es tan lindo ver como todo se transforma. Comienza los primeros días frescos y fríos del año, buscas una camperita, un sweater, o una remera manga larga, llevas pantalones largos, reflexionas, la gente se pone más silenciosa. Todo es más tanquilo y se esfuma esa adrenalina del verano. El viento silba y los pájaros comienzan a escaparse, las hojas quedan acostadas sobre el suelo y se forma un colchón marrón, donde todos los chicos corren y juegan con ellas. El otoño parece algo depresivo, todo se vuelve más oscuro. Pero en realidad es sólo un tiempo de paz, de relax, de encontrarse uno mismo...